Castillos
Egiptología
Mitología
Arte
Galería

Castillo de Coca

Situado en La Villa de Coca, Segovia. Comunidad de Castilla y León.
Construido en el siglo XV.
Actualmente es propiedad de la Casa Ducal de Alba, cedido a la Junta de Castilla y León.
Actualmente se encuentra completamente restaurado y se usa como Escuela de Capataces Forestales.

CONSTRUCCIÓN Y DESCRIPCIÓN MORFOLÓGICA DEL CASTILLO DE COCA


     En el límite occidental de la provincia de Segovia, próximo a la localidad vallisoletana de Olmedo y cerca de la carretera de Valladolid a Ávila está la población de Coca, situada a 46 kilómetros de su capital Segovia de la que tendremos que salir para llegar a ella por la N-110 y como a 2 kilómetros una desviación a la derecha nos situara en la C-605 que nos llevara hasta Santa María la Real de Nieva de donde parte la carretera S G-341 que nos conducirá directamente a la villa de Coca, y en un extremo del mismo se sitúa el castillo, uno de los ejemplos mas grandiosos de arquitectura militar y residencia señorial a un tiempo, no solo de Castilla y España sino de Europa, considerado como la cumbre, en arquitectura militar, del arte mudéjar

     El castillo se construye a partir de un profundo foso junto a los escarpes del rio Voltoya, por lo que a pesar de la enorme altura de sus muros su elevación a partir de la rasante del suelo no es muy elevada, como convenía a la estrategia militar y las nuevas armas de aquella época.

     Una de las cosas mas notables de este castillo es su inmenso foso que se construyo aprovechando un cauce antiguo que servía de foso a las murallas de la villa, ampliando y chapando sus riberas y cerrando sus extremos con sendos muros que contenían las tierras que rellenando su trasdós, cortaban el cauce y cerraban el foso. Este proceso quedó inconcluso en uno de los laterales, sin completarse el relleno de tierra, por lo que no es imposible conocer la formidable estructura de estos muros de ladrillos. La barrera tuvo dos puertas con sendos puentes levadizos y en la que dá a la villa debió de existir un baluarte en la cabeza del puente, al exterior del foso, a juzgar por la escalera que desde el lecho del foso conducía a él. En la torre de la esquina mas exterior a la villa (mas difícil de flanquear desde ésta y, por tanto, mas expuesta), se construyó un espolón, a la manera de las “caponeras” del tratado de Francisco de Giorgio Martini. La forma de este espolón, aguda y redondeada a la vez, permitía, por un lado, cubrir el campo muerto que al pie de la torre dejaban los tiros cruzados de las torres vecinas y, por otro, resistir los posibles ataques frontales en un lugar tan expuesto.

  El espolón cubre en su parte mas saliente un pozo que prestaría un relativo servicio de agua para refrigerar los cañones. Podría pensarse por tanto que el espolón existe para cubrir precisamente un pozo previo a la fortaleza, pero lo verdaderamente singular de este pozo es que el inusualmente alto nivel de agua que tiene es alimentado continuamente desde una conducción subterránea. Esta, a su vez, lo recibe de un deposito subterráneo que, alojado en el interior de la contraescarpa, se alimenta mediante tres conducciones o “canales” que captan los freáticos del viejo cauce. De esta forma, si el pozo solo sirviese para obtener agua, hubiera sido mas cómodo prolongar la construcción unos metros y situarla dentro de la torre. La verdadera razón de este pozo, como ya ocurría en la Mota, esta en su capacidad para detectar, dada la posición avanzada, posibles minas asaltantes. En un pozo de escucha convencional el ruido de los minadores alertaría a los defensores que desde el pozo excavarían una galería

contramina. En Coca, al tener agua a un nivel artificialmente elevado, la detección seria posible simplemente por las ondas que en el pozo, provocarían las vibraciones de
la excavación de la mina y, si se documentasen otras conducciones que desde el pozo, surcasen el foso, la rotura por las minas atacantes de cualquiera de estas, provocaría un efecto contramina inmediato al inundarse aquellas. De comprobarse este extremo, el sistema contramina del castillo de Coca seria posiblemente el mas avanzado del mundo en su época y solo la fortaleza de Salsas en el Rosellon presenta indicios de un sistema parecido con freáticos artificialmente controlados.


     El castillo se sitúa en un extremo de la villa y aprovecha parte de las murallas de esta. Su forma irregular se debe fundamentalmente a esta circunstancia y la presencia de dos torres albarranas en el recinto interior podría indicar que en un principio no se pretendía hacer la barrera que finalmente se hizo, y estas torres estaban pensadas para situarse directamente en el exterior de la fortificación engarzadas por pequeños antemuros o barreras, cuyo recorrido perimetral facilitaban los arcos de las albarranas. La construcción de la barrera actual dejo estos arcos sin utilidad, pues no hay evidencias en los muros de la barrera de ningun cierre que obligase necesariamente a pasar bajo ellos. Esta posible primera base sin barrera vendría avalada por las evidencias heráldicas y documentales. Así todos los escudos del cuerpo principal pertenecen a Alonso Fonseca Avellaneda, la inscripción parcialmente borrada debe ser anterior al siglo XVI y el castillo de Casarrubios que, claramente y de forma documental, se construyo a imitación de Coca en 1.496, no tiene barrera, siendo una exprendida copia del cuerpo central de Coca. De este modo el genial alarife constructor de Coca y Casarrubios, Alí Caro, seria responsable de este recinto interior pero no podría considerarse diseñador de los sofisticados sistemas defensivos de la barrera y el foso.

     En contra de esta teoría esta, sin embargo, el impresionante despliegue ornamental de almenas, garitones, bóvedas o fajas de yeso decoradas que es común a todo el edificio, o la homogeneidad de las troneras de “orbe y cruz”, que aparecen tanto en el cuerpo principal como en la barrera, aunque en esta fueron en parte sustituidas, mas tarde, por troneras de buzón. No es descartable tampoco que el edificio fuera diseñado en sus aspectos militares por un ingeniero, desarrollado por un arquitecto y construido por el citado Alí Caro, como posiblemente ocurrió en la Mota.

     En este sentido, en la construcción de la barrera podría haber intervenido el propio Antonio Fonseca, militar de gran experiencia en las guerras de Granada, Rosellón e Italia, por cuanto en la memoria del mayorazgo de 1.618 se reconocía que Antonio Fonseca “acabo las fortalezas de aquellas villas de Coca y Alaejos y el entierro de Santa Maria de Coca conforme lo mando el señor arzobispo ayudando su hermano”. Pero la característica principal de este fastuoso castillo es la decoración que de sus muros, torres y almenas a base de distintas combinaciones de ladrillo hicieron los alarifes moros, que sin restarle eficacia militar le convirtieron en el mas esplendoroso decorado que se haya visto nunca en un edificio de esta clase en estilo mudéjar El edificio tuvo en su interior una espléndida decoración palacial y conserva restos dispersos de lo que pudo ser un primer patio de decoración mudéjar.

     Se sabe que en 1.512 trabajaban en la fortaleza de Coca alarifes sevillanos responsables posiblemente de estas tareas decorativas. Sin embargo en 1.513, los amigos de Fonseca bromeaban acerca de la rivalidad de este con el marques de Cenete, y de como, pensando Fonseca construir un palacio en Coca, pretendía emular en algo al palacio renacentista de la Calahorra (Granada) que construía el de Cenete. Algo de todo esto y la influencia de su hermano Juan, obispo de Burgos y promotor de la Escalera Dorada de Diego de Siloe debió provocar el súbito cambio de gustos artísticos de Fonseca.


     En el castillo se conservan aun fragmentos de la espléndida decoración renacentista que debía tener un segundo patio con columnas de mármol, capiteles y basas “italianas”, en la línea de los sepulcros de los Fonseca que, obra de Bartolomé Ordóñez, conserva la colegiata de Coca. De ahí que, en 1.527, el embajador de Venecia ante el Emperador Carlos I, reconociera que “el castillo, a mas de fortaleza, es un palacio bellísimo”.

      Pero en 1.828, un muy poco escrupuloso y aprovechado administrador de la Casa de Alba a la que pertenecía el castillo en aquella época vende el patio “cuadrado con una doble galería de columnas de mármol de orden corintio”.

     Los edificios interiores actuales son frutos de la restauración que entre 1.956 y 1.958, convirtió al castillo en Escuela Hogar de Formación de Capataces Forestales, tras una cesión por la casa de Alba al Ministerio de Agricultura, y no se corresponden, ni en traza ni en volumen, a la disposición original de las dependencias domesticas del castillo de Coca.

EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL CASTILLO DE COCA

     En 1.439, el rey de Castilla dona a Iñigo López de Mendoza, marques de Santillana, 500 vasallos de la villa de Coca que pertenecía entonces a la reina Maria de Aragón. Como la villa y su tierra tenían 800 vasallos, Juan de Aragón, rey de Navarra y hermano de la reina, le pide al rey castellano “que por nuestra parte acatando algunos servicios que del abemos recibido le fuese fecha merced al de Mendoza de la demasía de los vasallos que demás de los dichos quinientos oviese en la dicha villa e su tierra”.

     En diciembre de 1.451 el marques de Santillana permuta Coca por la villa de Saldaña con el entonces obispo de Ávila, Alonso de Fonseca. En 1.453 Juan II concede licencia al obispo para fundar mayorazgo con las villas de Coca y Alaejos y ese mismo año le autoriza para que “sin pena ni calumnia alguna podades facer e fagades qualesquier fortaleza en la dicha vuestra villa de Coca “. Obtiene también licencia para construir una fortaleza en Alaejos, que al final es la única que construye el obispo y cuando, en 1.464, Enrique IV ordena cercar la fortaleza de Alaejos y la villa de Coca, esta ultima esta solo protegida por sus antiguas murallas.

     Alonso de Fonseca, ya arzobispo de Sevilla, muere en 1.473 en Coca, heredándole su sobrino, también llamado Alonso Fonseca. No parece que exista entonces el castillo actual por cuanto el hermano del obispo y padre de Alonso Fonseca, tenia algún dinero guardado (600.000 maravedíes) “por que avya facer una fortaleza en Coca e no ge la avya consentydo el dicho arzobispo”.

     La fortaleza por tanto debió ser construida entre este año de 1.473 y 1.496 en que se utiliza la obra de Coca como modelo para la construcción de otra similar en Casarrubios del Monte (Toledo). En la inscripción que rodea la torre del Homenaje puede leerse aun ALFONSO DE FONSECA y la fecha incompleta MCCCC..., que permite suponer que al menos la torre se acabo antes del fin del siglo XV. En el año 1.505 seguían sin embargo, algunas obras y el rey ordena a la villa de Olmedo que permitiese “llevar del termino de esa dicha villa toda la piedra que el dicho Alfonso de Fonseca oviere menester para facer cal fasta aver acabado la dicha fortaleza”.

     Todos los escudos que se conservan en el castillo deben atribuirse a este Alfonso de Fonseca. El de la torre, que llaman de Pedro Mata, en el recinto interior presenta sus armas y las de Maria de Toledo, su mujer. Los que están en la barrera, cuartelado de Fonseca, Avellaneda, Ulloa y Fajardo, corresponden también a Alonso de Fonseca, dos por su padre y dos por su madre, Maria Avellaneda y Fajardo.

     En 1.502, tres años antes de la muerte de Alonso de Fonseca, los Reyes Católicos ya habían intervenido para asegurarse que la fortaleza pasase a su capitán, Antonio Fonseca, hermano de Alonso.

     En 1.503 la reina declara que Coca solo podría ser heredada por varones, eliminando con ello cualquier derecho de las dos únicas hijas de Alonso Fonseca.

     La intención de los reyes podría ir mas allá de evitar simplemente que la hija mayor de Alonso, Maria Fonseca, casada en contra de la voluntad de los reyes con el belicoso marques de Canete, heredase Coca. La construcción de una fortaleza de la importancia de Coca en las proximidades de Olmedo no hubiera sido posible sin el beneplácito de la corona y es razonable que esta pretendiera asegurarse la lealtad de su poseedor, siendo Antonio Fonseca el heredero ideal como capitán de las tropas reales. Por otro lado, la construcción de una fortaleza como Coca en aquellos años debió de costar una considerable suma de dinero, que ni Alonso ni Antonio Fonseca disponían. No hay documentación de cómo pudo sufragarse una obra así pero si conocemos que se pertrechó secretamente a costa de la corona.

     En 1.505, estando ya el castillo de Coca en poder de Antonio Fonseca, Fernando el Católico reconocía en un documento que yo os ove mandado dar de la artillería del castillo de la Mota en Medina del Campo ciertas piezas de artillería que yo mandara fundir dando vos el metal con que pudiesen facer otras tantas de nuevo e de mas desto yo os mande dar otras cinco piezas de artillería”.

     La guarnición también pudo ser en gran parte sufragada por la corona. Antonio Fonseca fue nombrado en 1.520, capitán general “de toda la gente de pie e de caballo de los reinos de Castilla y León”.

     En 1.521, durante la revuelta de las comunidades, había en el castillo de Coca tropas reales.

     Fueron famosas y proverbiales las recepciones y fiestas que sus anfitriones daban a sus huéspedes, reyes, señores, y embajadores en el castillo de Coca. En 1.467 Alonso Fonseca custodiaba en el a la reina Juana, mujer de Enrique IV. En 1.469, recibe a la comitiva del cardenal francés de Albi, Jean Jouffroy, que iba a proponer a Madrigal de las Altas Torres el matrimonio de Isabel de Castilla con el duque de Berry de Guyena, hermano de Luis XI.

     En el castillo de Coca se refugia Beatriz de Bobadilla, dama y amiga intima de Isabel, cuando la abandona en Madrigal al fracasar sus insinuaciones contra su matrimonio con Fernando de Aragón.

     Como tantos otros, las guerras y el abandono lo arruinaron. En nuestro siglo y al igual que se hizo con el de la Mota de Medina del Campo, se reconstruye entre 1.956 y 1.958, y se convierte su interior en Escuela Hogar de Formación de Capataces Forestales, tras una cesión del castillo por la casa de Alba, actual propietaria del castillo al Ministerio de Agricultura.