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Isla de Pascua

            Pascua es una pequeña isla de aproximadamente 80 kilómetros cuadrados, del Océano Pacífico en la Polinesia, ubicada a 3.760 km de la costa de Chile, país al que pertenece desde 1888, y es famosa por las gigantescas efigies de piedra, conocidas también como moai. Su nombre indígena es Rapa-Nui, o también se le conoce como Marakiterani o ''los ojos que miran al cielo".

            La Isla de Pascua fue creada a partir de las erupciones de tres volcanes : el Maunga Terevaka, el Poike y el Rano Kau. Millones de años después de su creación, la isla fue poblada por los polinésicos, los cuales con su cultura y tradiciones hicieron de la isla un lugar especial y misterioso, en gran parte debido a la construcción de los moais .

          En la isla existen diferentes grupos de estatuas. Doscientas setenta y seis hacen guardia en las laderas del volcán; trescientas están derribadas sobre los ahus que rodean los altos acantilados de la isla, otras están a lo largo de antiguos caminos, y 80 quedaron sin terminar. Estos grupos son diferentes; algunas que estuvieron montadas sobre plataformas funerarias son bustos enormes, sin piernas y a veces alcanzan a 10 metros de altura y 7,6 metros de circunferencia y pesan 20 toneladas; tienen un cilindro, un rojo copete de 1,8 x 2,4 m y se supone que estos "sombreros" fueron extraídos del cráter del volcán Rano Roi. Se diferencian de las otras por tener los ojos abiertos y estar mirando a la tierra, de espaldas al mar. Las estatuas que aterran son las que están en las laderas del Rano Raraku. Sus narices se vuelven hacia arriba y sus delgados labios se proyectan hacia adelante en un gesto de burla y desdén. Carecen de ojos y las proyecciones descendentes a los costados pueden representar orejas alargadas o una prenda para la cabeza. Tienen entre 5 y 8 metros de altura, la más grande es de veintidós metros y la más pequeña de tres.


         Fue descubierta la tarde del Domingo de Pascua de 1.722 por el marino holandés Jacob Roggeveen. Ese mismo día, la expedición de Roggeveen partió, no sin antes hostigar a los nativos de la isla, debido a que los indígenas se encargaron de robarles algunas de sus pertenencias, entre ellas muchos... ¡sombreros!.
En 1.770 el español don Felipe G. Ahedo desembarcó en la isla y tomó posesión de ella en nombre del rey de España, llamándola: San Carlos, nombre que después fue olvidado y retomó el de Pascua.
Después, en 1.774, el capitán inglés James Cook visita la isla y halló restos de antiguos e inteligentes pobladores, debido a sus construcciones, caminos pavimentados, instalaciones portuarias y numerosas aldeas que fueron hechas a base de piedra.

         A pesar de que la Isla de Pascua es uno de los lugares más remotos y de difíciles condiciones ambientales que hay en el planeta, se desarrolló en la isla una extraordinaria cultura. Los primeros colonizadores de la Isla, de origen polinésico, habrían llegado hacia el siglo IV de la era cristiana. Su escritura jeroglífica, única y aún no descifrada, su arquitectura monumental y estatuaria megalítica excepcional tanto en cantidad como en calidad , además de sus avanzados conocimientos astronómicos, han hecho que la cultura Rapa Nui sea una de las más singulares .

           La sociedad rapanui estaba dividida en unas diez tribus las que a su vez se subdividían en linajes que estaban conformados por familias descendientes de un ancestro común. Cada linaje tenía un centro de poder político y religioso en los sectores costeros, desde donde controlaban un territorio que se proyectaba hacia el centro de la isla. En la franja costera era donde se construían plataformas ceremoniales (ahu) en las que se desarrollaban ceremonias, investiduras, además de ritos de iniciación y redistribución de alimentos . En este sector se asentaba la nobleza y los sacerdotes (en casas-bote o hare paenga) y hacia el interior se distribuían las familias extensas en torno al anciano de mayor prestigio que lideraba el linaje .

         De acuerdo a la tradición, a la cabeza de una sociedad compuesta por la familia real, sabios, sacerdotes, guerreros, artesanos, pescadores y agricultores iba el ariki, el cual era descendiente directo de Dios, por lo que estaba cubierto de un poder sobrenatural llamado mana y protegido por el tabú. El mana se encontraba en la cabeza, por lo cual nadie podía cortarle ni tocarle el pelo.

         En la Isla de Pascua, existe una ceremonia llamada la Ceremonia del Hombre Pájaro. Ésta surgió como respuesta a los conflictos sociales que existían en la cultura Rapa Nui. Consistía en que el dios creador Make Make entregaba el poder a quien volviera con el huevo del manutara (ave migratoria que llegaba a anidar en los islotes que se ubican frente al cráter de Rano Kau). La gente se reunía en la aldea ceremonial de Orongo, los guerreros de cada grupo disputaban el cargo para su linaje. El ganador elegido asumía un carácter sagrado, debiendo vivir solo y aislado, mientras su grupo adquiría un poder despótico sobre el resto de la población, que incluía sacrificios humanos a los dioses para asegurar el bienestar para el año.

        En la Isla de Pascua, existía una ceremonia llamada la Ceremonia del Hombre Pájaro. Ésta surgió como respuesta a los conflictos sociales que existían en la cultura Rapa Nui. Consistía en que el dios creador Make Make entregaba el poder a quien volviera con el huevo del manutara (ave migratoria que llegaba a anidar en los islotes que se ubican frente al cráter de Rano Kau). La gente se reunía en la aldea ceremonial de Orongo, los guerreros de cada grupo disputaban el cargo para su linaje. El ganador elegido asumía un carácter sagrado, debiendo vivir solo y aislado, mientras su grupo adquiría un poder despótico sobre el resto de la población, que incluía sacrificios humanos a los dioses para asegurar el bienestar para el año.

           Tanto las leyendas de los isleños como los estudios realizados son insuficientes para identificar a sus constructores. A lo sumo se puede decir que esas estatuas tienen cierta afinidad con las de Perú, aunque hay otros elementos de la cultura peruana que eran desconocidos en la isla de Pascua. El problema parece residir en el repentino cese de la construcción de las estatuas después de las masacres de las Orejas Largas. La construcción parece haber sido iniciada por una raza desconocida, que obligó a los inmigrantes polinesios a trabajar en una tarea inútil. La verdadera historia de la isla probablemente se perdió en 1862 cuando los hombres que entendían las tabletas de Rongo-Rongo, y que habían memorizado las tradiciones orales, fueron llevados al Perú. Veinticinco años más tarde la isla pasó a dominación chilena.

           La teoría más aceptada la que sugiere que son representaciones de los caciques locales, pero si tenemos en cuenta que en la cantera Rano Raraku, lugar donde se tallaban los moais, se encuentran alrededor de 400 estatuas en diferentes fases de tallado, esta teoría es difícil de sostener pues, lógicamente, es imposibles que 400 hubiesen reinado en tan poco espacio de tiempo como para que todavía estuviesen tallando sus moais .